text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Tomar una siesta potencia 5 veces la capacidad de la memoria de retener información

      
Fuente: Universia

Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Saarland en Alemania asegura que dormir la siesta quintuplica el rendimiento de la memoria, lo que significa un nuevo punto a favor para descansar algunos minutos después de comer.

 

Lee también
» ¿Cuáles son los beneficios de jugar al ajedrez?
» Cuál es la explicación al fenómeno de tener una palabra en la punta de la lengua y no recordar
» 5 alimentos que potencian el funcionamiento del cerebro


La investigación realizada por el profesor Axel Mecklinger y su equipo y publicada en la revista Neurobiology of Learning and Memory se basa en la disminución de los niveles de estrés que se logran con un descanso después del almuerzo, comprobando que la siesta produce una mejora significativa en el rendimiento de la memoria.

 

¿Cómo se realizó el estudio?

Se le pidió a un grupo de voluntarios que memorizaran algunas palabras aisladas y posteriormente pares de palabras, evaluando luego su capacidad de retención.

 

Para asegurarse de que los participantes no recordaran solo las palabras aprendidas por una conexión de “familiaridad” con éstas, los investigadores basaron sus test en 90 palabras sueltas y 120 pares de palabras cuya unión carecía de sentido. “Uno de los pares de palabras podía ser por ejemplo, leche-taxi” explica Mecklinger.

 

Luego de esta primera fase de aprender las palabras, la mitad de los participantes durmieron una siesta mientras que a los otros se les hizo mirar un DVD. Al rato se los volvió a evaluar y el resultado fue que la capacidad de retener la información era cinco veces mayor en el grupo que había dormido una siesta.

 

Para realizar el estudio los investigadores se enfocaron en el papel del hipocampo, la región del cerebro donde se afianzan los recuerdos (y la primera en dañarse en quienes sufren de Alzheimer). Los encefalogramas realizados a los participantes permitieron descubrir que la actividad cerebral durante el sueño potencia la capacidad del hipocampo para consolidar información.

 

Mecklinger explicó que un sueño de 45 a 60 minutos basta para quintuplicar la recuperación de la información que tenemos en la memoria. “Una pequeña siesta en la oficina o en la escuela es suficiente para mejorar significativamente el éxito del aprendizaje. Dondequiera que haya un entorno de aprendizaje, debemos pensar seriamente acerca de los efectos positivos del sueño”, concluyó el investigador.

 

Si bien no se puede asegurar exactamente que la memoria “mejoró”, los investigadores aseguran que ésta sí permaneció constante en el grupo que había dormido, mientras que el otro grupo –el que vio un DVD- tuvo una actuación significativamente más baja al momento de recordar los pares de palabras.


Tags:

Lee también

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.